| Una Tortilla al Dia Mantendra al Medico Fuera de su Vida
(Segunda de una serie de dos partes)
Edward Barrios Acevedo
| Column No. 4056s |
HISPANIC LINK |
04/10/05 |
Column 2 |
Después de pasar un año fuera de los Estados Unidos, he regresado para encontrar el país inmerso en un furor contra los hidratos de carbono. Las gaseosas, la cerveza, el pan, las vitaminas, la comida rápida e innumerables artículos bajos en hidratos de carbono o con cero cantidad de estos están por todas partes.
Ningún lugar se salva de este fenómeno en contra de los hidratos de carbono. Acabo de pasar en auto frente a una iglesia, en cuya marquesina aparecía el siguiente anuncio: “El sermón dominical: “Cero hidratos de carbono y Dios, ¡una combinación ganadora”!
Después de vivir en un país escandinavo, en donde los productos de dieta o bajos en algunos ingredientes son tan extraños como los visitantes de los Estados Unidos, me resultó difícil entender toda esta conmoción en mi país.
Sin embargo, con dos terceras partes de la población de los Estados Unidos sobrepeso, no tardé mucho en recordar cuán gruesos son mis compatriotas estadounidenses, en particular mis hermanos latinos.
Un estudio global realizado por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC por sus siglas en inglés), la Secretaría de Salud de México y la Organización Panamericana de la Salud confirma mis observaciones.
Este estudio realizado con 4,000 personas, de las cuales 88 por ciento son latinos que viven en la zona fronteriza de los Estados Unidos y México, encontró que 74 por ciento de los hombres y 70 por ciento de las mujeres está sobrepeso u obeso. El estudio también encontró que las personas que viven en esta zona fronteriza tienen tasas más elevadas de diabetes o pre-diabetes que los residentes de cualquier otra parte del país. Pero el problema no es exclusivo de esa zona. Se encuentra en todos los lugares de este país.
A pesar de las modas pasajeras para rebajar y de los miles de millones que se gastan en alimentos de dieta o bajos en calorías, la gente de nuestra nación engorda más y más cada día. Se invierten miles de millones de dólares adicionales en un bombardeo comercial continuo dirigido a nuestros niños. El lamentable resultado es que la comida chatarra está arraigada en nuestra cultura y estilo de vida.
El estadounidense promedio sólo camina 300 yardas al día. El año pasado, la revista de la Asociación Médica Americana reportó que los efectos de una dieta inadecuada y de la falta de ejercicio se encuentran en vías de superar al tabaco como la causa principal de muerte en los Estados Unidos.
Entonces, ¿por qué los hispanos tienen tasas de obesidad más elevadas que otras personas?
Aunque la genética puede desempeñar un papel en este asunto, el aumento de peso como resultado del consumo excesivo de burritos, enchiladas y pan dulce, sin realizar ningún ejercicio significativo, aumenta el riesgo de diabetes, enfermedades cardíacas, infertilidad, hipertensión y muchas formas de cáncer.
Para los latinos, estos son datos importantes para tomar en consideración.
En primer lugar, en la población general de los Estados Unidos, uno de cada cuatro adultos que viven bajo el nivel de pobreza es obeso. Mientras menos dinero tenga, más probabilidad tiene de estar sobrepeso.
¿Por qué se da esta situación?
Para comenzar, el costo de la comida de calidad es mucho más alto que el de la comida llena de azúcar, grasa y conservantes baratos. Mientras mejor sea su situación económica, más probabilidades tendrá de estar más saludable.
En segundo lugar, los alimentos procesados son más asequibles a las familias de la clase trabajadora. Resulta difícil encontrar mercados de alimentos saludables en los barrios pobres del centro de la ciudad. De hecho, con frecuencia resulta difícil encontrar supermercados grandes en las áreas más pobres. En las áreas urbanas, gran parte de la compra de comestibles se hace en las pequeñas tiendas de la esquina, las cuales cuentan con una selección limitada de alimentos saludables. ¿Ha tratado alguna vez de preparar una comida nutritiva con ingredientes comprados en el Seven-11 de la esquina?
En tercer lugar, la realidad de vivir en un vecindario con una alta incidencia de criminalidad, en el cual los padres no pueden pagar programas de cuido de menores o de horario extendido después de la escuela, puede hacer sentir más seguros a los padres si sus hijos están en la casa, entretenidos con la televisión o con los videojuegos, en lugar de jugar afuera y quemar todas las calorías que adquirieron de los alimentos de las máquinas expendedoras de su escuela.
Entonces, ¿qué pueden hacer los latinos?
El antiguo mantra de una dieta saludable y bien equilibrada integrada por granos, vegetales y carnes magras, así como el ejercicio, permanecerá después que pasen las dietas pasajeras. El Dr. Steven Maldonado-Popkow, de Venice, California, aconseja que simplemente saquemos el tiempo para ejercitarnos, por lo menos una hora al día. Agarre a un hermano, amigo o primo y camine a la tienda o a la escuela en lugar de manejar. Si le resulta difícil ejercitarse en su vecindario, camine en un parque o en un centro comercial. Crear un estilo de vida menos sedentario significa, con frecuencia, apagar el televisor.
El Dr. Maldonado-Popkow también aconseja estar atentos a nuestro consumo de calorías y vigilar las porciones de gaseosas, pan dulce y burritos super-gigantes que comemos, y en particular, limitar la cantidad de tortillas que consumimos en cada comida. Estas pueden estar atestadas de calorías y de azúcar.
Privar su cuerpo de los alimentos que disfruta resulta más peligroso porque puede conducirlo a comer descontroladamente. En vez de seguir una dieta sin hidratos de carbono, pruebe la moderación.
Quizás el médico lo dijo mejor: “Una tortilla mantendrá al médico fuera de su vida”.
(Edward Barrios Acevedo se desempeña como consejero, maestro y escritor independiente. Es autor de “Dancing Under the Sun” y de “The Ultimate Teen Relationship Guide!”. Comuníquese con él por correo electrónico a: Edward.Acevedo@harborrc.org)
© 2005. Hispanic Link News Service.
04/10/05
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