Sin Pelos
Making the News
Arts and Entertainment
National News Briefs
Corporate Classifieds
National Calendar
Political Poop
Media Report
Advertise
Subscribe
Feedback
Guest Columns

Hacerle Lugar a ‘Chico’ en “Silicon Valley”

Column No. 4114s HISPANIC LINK 08/21/05 Column 3

Si se viera por televisión hoy el programa “Chico and the Man, no tendría lugar en un taller de mecánica sino en una empresa de sistemas de informática. Estrella latino Freddie Prinze Jr. discutiría con pasión a favor de los servidores Linux y el software de fuente abierta contra su jefe blanco, Ed Harris, quien defendería Microsoft Windows y otros productos comerciales.

El personaje actualizado de Chico, según datos de un nuevo informe que sacó la American Association for the Advancement of Science (AAAS por sus siglas en inglés), lo más probable no se habría recibido en la informática ni de MIT, la Universidad de Illinois o Carnegie Mellon.

Si no, habría sido lo que la AAAS llama un estudiante ‘no tradicional”, cuyo camino a la educación pos-secundaria ha tomado más de un vericueto.

Chico habría asistido a una institución de fondos públicos que sirve a los hispanos, tal como las sucursales Baruch y Lehman de la City University de Nueva York, la Universidad Internacional de Florida o la Universidad Estatatal de Nuevo México. O, para sorpresa de los investigadores de la AAAS, habría asistido a una universidad privada, como el Instituto de Tecnología DeVry – una institución con fines de lucro recientemente acreditada como universidad, entre las primeras dos más atractivas a los estudiantes hispanos no tradicionales de las ciencias informáticas.

Y sí, usted casi se lo murmura: Chico trabajará junto a Chica, una joven dinámica cuyo aspecto seductor esconde una actitud intransigente. La voz sensual de Chica le revolverá los algoritmos con el habla a todo fuego tecnológica. (¿Le damos a Jessica Alba ese papel?)

Intuitivamente, la presencia de los hispanos entre los estudiantes no tradicionales tiene sentido. Hace mucho tiempo que los hispanos tienen índices de deserción en desproporción altos.

Ahora sabemos lo que han hecho algunos. Al rato llegaron a sentar cabeza y se dieron cuenta que una credencial en un campo de rápido crecimiento puede hacer la diferencia, diría la tía, al llevar la vianda a la mesa.

Y han sido listos al hacerlo, además.

La cultura hispana tiene fama de liricismo impráctico, al menos en comparación con una nación de trabajadores prácticos con los que los inmigrantes del noroeste de Europa identifican la cultura estadounidense. Pero muy en los albores del inconciente colectivo hispano yace la hazaña de ingeniería que construyó Granada en el mero centro de las montañas y, como famosamente notó Jaime Escalante, la proeza maya con el cálculo.

En realidad, los latinos tienen mayor habilidad práctica que toda la competencia cualquier día de la semana, al punto que un Chico mecánico de autos se volvió tan lugar común que hasta un productor de televisión lo supo reconocer, arrojando el personaje al que Freddie Prinze Jr. dio vida en el programa de 1974, “Chico and the Man”.

Hoy hasta el viejo Chico tendría que aprender de computadoras para manejar su taller de mecánica. El último modelo de Mercedes Benz, por ejemplo, ofrece la posibilidad de no sólo enchufar la muy deseada iPod al estéreo del auto, sino también de indicar qué canción toca sobre el salpicadero, al lado de los indicadores de velocidad y nivel de aceite.

Después de sólo la enfermería, los empleos de tecnología informática rebasarán las proyecciones de aquí a un futuro sin vislumbrar.

Las computadoras están en todos los sectores de la economía. La mayoría de los empleos requieren el uso de la computadora, y todos esos sistemas de computadoras tienen que administrarlos personas que pueden hacer más que cortar y pegar párrafos en un procesador de palabras.

Es más, en el mundo después del 11 de septiembre, aumentan cada vez más las dificultades en importar el talento, aunque se intenta con algunos lugares allende del mar. Así el sector privado invente nuevas maquiladores tecnólogicos que inserten tecnología a nuestras computadoras, siguen existiendo los sectores de seguridad y defensa.

Los hispanos, ampliamente reconocidos por su valor en el campo de batalla, pueden esperar recibir muchas ofertas de trabajo de análisis de sistemas en el campo de batalla de la inteligencia contra las células ocultas internacionales que albergan los que explotan bombas en áreas urbanas.

Habrá que esperar ese programa de televisión: Diego, guerrero de la informática.

Mientras tanto, el número de analistas de sistemas de computación hispanos ha crecido – de unos 30,000 en 1994 a mucho más de 90,000 en el 2002, según la Oficina de Estadísticas de Trabajo.

Los empleadores les dijeron a los investigadores de AAAS que los empleados no tradicionales tienen más experiencia del mundo real, tienen más ambición, disciplina, enfoque, compromiso, versatilidad y poder analítico. La única desventaja: tienen mayores responsabilidades familiares. No está mal.

La AAAS indica que el grupo de hombres blancos, no hispanos, que por tradición ha llenado las filas de la ciencia y la ingeniería, dejará de crecer por completo en el 2030, y comenzará entonces a disminuir. Los que llenarán la brecha serán los hombres y las mujeres de color; entre ellos los hispanos, quienes contribuirán al crecimiento de la población en un 44% hasta el 2020 y llegarán a ser el 62% de la población para el 2050.

Pero, un momento. ¿Hispanos con protectores de plástico en los bolsillos y gafas pegadas con cinta? No parece ser nuestro estilo, ¿verdad? Tal vez toque generalizar un analista de sistemas más en onda, acorde con el futuro de la tecnología.

(Cecilio Morales es el director y editor de Employment and Training Reporter en Washington, D.C. Comuníquese con él por correo electrónico a: cecilio@miipublications.com)

© 2005, Hispanic Link News Service
08/21/05
FIN

  About Us | Privacy Policy | Contact Us | Help
Copyright © 2002 hispaniclink.org All Rights Reserved
Site Feedback: Charlie Ericksen | Terms of Use