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El Béisbol Cambio Cuando Clemente Llego al Juego

Column No. 4119s HISPANIC LINK 09/04/05 Column 2

El 7 de septiembre el béisbol celebra el Día de Roberto Clemente. Cada una de las 30 concesiones de las grandes ligas honrarán a un jugador que se asemeje a Clemente tanto por ser excelente jugador como por su contribución a su comunidad. El próximo mes, durante la Serie Mundial, se le presentará a un jugador un premio con el nombre de este extraordinario hombre.

Clemente y cuatro hombres más murieron en 1972 cuando se estrelló su avión en el mar Caribe al despegar desde Puerto Rico. De 38 años, jugador de los Pittsburgh Pirates, Clemente tenía pensado ayudar con la distribución de materiales de auxilio a los afectados por el terremoto en Nicaragua.

Hoy escuelas, hospitales, parques y avenidas llevan el nombre de Clemente. Lo mismo ocurre con el único otro hombre a quien el béisbol honra cada año.

Cada 15 de abril, el mundo del béisbol se acuerda del día en 1947 que Jackie Robinson, de los Brooklyn Dodgers, se convirtió en el primer africano-americano del siglo XX en llegar a las grandes ligas. Cincuenta años más tarde, en 1997, el béisbol recordó tamaño evento al retirar de uso el número de Jackie, el 42.

El pasado 17 de abril marcó el aniversario dorado del debut de Clemente. Quizá la falta de fanfarria era lo correcto.

“Jackie hizo algo muy importante en los Estados Unidos con romper la barrera de la raza”, dijo gerente de los Chicago White Sox, Ozzie Guillén. “Sin embargo, Roberto vino aquí a jugar béisbol, a hacerse un nombre y a ser una persona decente. No vino a romper barreras, aunque igual lo tuvo que hacer. Existía la barrera de ser un negro latino y la barrera del idioma”.

En el cuarto partido de la temporada de 1955, reemplazó al cubano Rubén Mejías en la formación de los Pirates y, con su primer bate, ganó a una pelota rasa del cuadro interior para dar un tiro de base.

Estaba lejos la fama. No obstante, desde el comienzo, este hombre orgulloso, inteligente y sensible, sentía que el ser ciudadano de los Estados Unidos debía implicar ser aceptado. De hecho sentía que le correspondía expresar su furia con los periodistas de deportes cuando le llamaban “el hotdog puertorriqueño” y cuando utilizaban citas fonéticas que lo ponían en ridículo.

Hacía cuatro décadas que los latinos jugaban en las grandes ligas del béisbol. El trato denigrante era parte del panorama.

Los otros latinos le aconsejaban al novato de 20 años a no decir nada. Pero Clemente discutía con los reporteros. Retaba a los blancos de su equipo que no lo defendían y con otros Pirates negros que no reaccionaban a los insultos raciales de los opositores.

Durante toda su carrera Clemente luchó contra la injusticia. Obligó al béisbol a ser respetuoso con los jugadores latinos.

El Día de Clemente honra a un hombre quien murió por una causa mayor que él. Pero cómo vivió – destruyendo las barreras culturales del juego – es también importante contar al ir construyendo el béisbol su mercado global.

Las autoridades del Salón de la Fama del Béisbol me dieron la razón durante una conversación telefónica en enero. Además, Clemente fue el primer latinoamericano en entrar en el Salón de la Fama. Brevemente pensaron en encajar el hito de Clemente en una serie de eventos en honor a los cincuenta años del único campeonato mundial de Brooklyn. Clemente originalmente tenía contrato con los Dodgers, pero lo reclutaron los Pirates en noviembre de 1954.

El honrar a Clemente medio siglo más tarde ayudaría a demostrar cómo los latinos se han vuelto una fuerza dominante en el béisbol. Así quiso Jaime Jarrín, locutor de los Dodgers de Los Angeles, convencer al personal de publicidad del equipo el invierno pasado. Dijeron que Clemente le corresponde a los Pirates.

Pittsburgh tiene una calle llamada Clemente Way, la estatua al exterior de PNC Park, y los gritos dentro cada vez que la imagen de Roberto aparece en los videos de la pantalla. Sean Casey, hijo de Pittsburgh, lleva el número 21 de su ídolo de la niñez en el equipo de los Cincinnati Reds. Los latinos sienten verdadera honra cuando juegan en el equipo de Clemente. Pero, con todo, las autoridades de los Pirates reconocen que no se dieron cuenta del aniversario.

Se olvidaron de Clemente también en 1999 cuando los aficionados elegieron a 30 jugadores al equipo All-Century. Los de las grandes ligas intentaron corregirlo al invitar a los aficionados a votar en un concurso de “legendarios latinos” hasta el 10 de octubre en mlb.com o en concesionarios de Chevy. Las autoridades del béisbol dicen que están haciendo honor a la “rica historia” de los latinos, pero no mencionan para nada el aniversario de Clemente.

El nombre de Clemente se vio en las noticias este verano después que una casa de subastas anunció que pondría a la venta partes del avión en el que murió. Protestaron su viuda y sus hijos.

La cancelación de la subasta fue lo correcto, insiste Guillén. El primer gerente venezolano de las grandes ligas, Guillén percibe a Roberto como el Babe Ruth latino y tiene una habitación llena de recuerdos de Clemente – incluyendo un pedazo del ala del avión que adquirió a cambio de un guante de béisbol.

“Hacer esto por dinero sería un error”, explica Guillén, señalando que la manera en que murió Roberto le aseguró su puesto de jugador legendario. “Encontraron parte del avión, pero nunca encontraron sus restos. Todo forma parte del misterio que es Roberto Clemente”.

(Robert Heuer es periodista y consultor con base en Evanston, Illinois. Comuníquese con él por correo electrónico a: rjheuer@comcast.net)

© 2005, Hispanic Link News Service
09/04/05
FIN

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