| Declaraciones de Estado de Emergencia Fomentan Debate Sobre la inmigración
Alex Meneses Miyashita [Photo]
| Column No. 4120s |
HISPANIC LINK |
09/04/05 |
Column 3 |
Después de recientes declaraciones de estado de emergencia en la frontera de Nuevo México y Arizona por parte de los gobernadores de ambos estados, el Departamento de Seguridad Nacional anunció el 23 de agosto que reanudará sus esfuerzos de control de la frontera y mejorará la coordinación con autoridades locales.
Vocera del Departamento, Joanna González, le dijo a Hispanic Link News Service que tales iniciativas se han ido trabajando desde mucho antes que cualquiera de los gobernadores declarara el estado de emergencia.
En una carta a la gobernadora de Arizona, Janet Napolitano, dijo González, el secretario del Departamento, Michael Chertoff, explicó ciertas iniciativas como la de coordinar las actividades de algunos agentes de seguridad pública federales y estatales y sugirió que la policía estatal ayude a la patrulla fronteriza en algunos puntos de las carreteras entre estados.
Los fondos del estado financiarán un aumento en el trabajo de la policía estatal y local, incluyendo horas extra y costos de equipo.
John Keeley, director de comunicaciones del Center for Immigration Studies, le dijo a Hispanic Link que “un millón y medio de dólares para Arizona es como tirarle arena a un maremoto”. Pero, añadió, “Estas acciones sirven como una fuerte acusación contra el Congreso de los Estados Unidos por no llevar a cabo su responsabilidad fundamental para con sus ciudadanos”.
Richarson indicó en un comunicado que la declaración de estado de emergencia fue necesaria, “Por desgracia, dada la completa falta de acción y de recursos provenientes del gobierno federal y del Congreso”.
Napolitano declaró, “Cualquiera que viva en la frontera puede dar fe al hecho que lo que enfrentan es devastador”.
Louis DeSipio, profesor de Estudios Latinos de la Universidad de California, Irvine, definió la dinámica de la frontera suroeste para Hispanic Link: “Mayor cumplimiento de la ley ha desviado el flujo de inmigrantes a zonas mucho menos pobladas, particularmente en Arizona y a un grado menor, en Nuevo México. Me parece que los gobernadores están señalando que hasta el punto que el problema se ha visto en términos de California y Texas en el pasado, ya no es el caso”.
Arizona se ha convertido en el punto de entrada más grande de los Estados Unidos.
En California, vocero de la Asamblea Estatal, Fabián Nuñez, ha pedido que el Gobernador Arnold Schwarzenegger se una a sus contrapartes de Arizona y Nuevo México para enfrentar los problemas de seguridad y de la policía en los dos condados de la frontera de su estado.
“Como republicano, el gobernador está en una posición sin igual para poder persuadir a sus colegas republicanos en Washington a que hagan prioridad de una política significante para la frontera”, dijo.
Vocero del gobernador, Bill Maile, le dijo a Hispanic Link que Schwarzenegger agradece la expresión de inquietud de Nuñez, pero que las circunstancias actuales de la frontera de California no ameritan la declaración de un estado de emergencia bajo las leyes del estado.
Las circunstancias merecedoras de un estado de emergencia incluyen los desastres naturales o “situaciones de extremo peligro” que van más allá de la autoridad del gobierno local, dijo Maile.
No obstante, indicó que el gobernador había pedido que el Departamento de Seguridad Nacional envíe a más agentes de la patrulla fronteriza a California.
Romanita Matta, vocera del senador John Cornyn (republicano por Texas), le dijo a Weekly Report que las declaraciones de Arizona y Nuevo México no “ofrecen la solución al problema de la inseguridad de la frontera”.
Cornyn co-auspició un proyecto de ley de reforma de las leyes de inmigración que aumentaría la patrulla fronteriza y fortalecería los métodos de cumplimiento de la ley al interior, a la vez que ofrece un programa bracero. El programa requeriría que los inmigrantes indocumentados salieran de los Estados Unidos dentro de los cinco años de la aprobación de la ley para poder volver a entrar como braceros.
En Virginia, a gran distancia de la frontera con México, delegado estatal, Jeffrey Frederick (republicano) le pide al Gobernador Mark Warner (demócrata) que declare un estado de emergencia para limitar la entrada de inmigrantes indocumentados al estado.
La creciente atención nacional al tema, dice DeSipio, podría dar ahínco al debate sobre la inmigración en el Congreso, pero duda que se llegue a un consenso sobre legislación de reforma del sistema de inmigración para este otoño.
Críticos republicanos de Richardson y Napolitano, ambos titulares en las elecciones del año que viene, cuestionan la motivación política tras sus declaraciones de estado de emergencia.
A comienzos del año Richardson aprobó una ley que otorga niveles de matrícula estatales a estudiantes indocumentados y Napolitano vetó una serie de proyectos de ley anti-inmigrantes, tales como permitir que la policía estatal y local hicieran cumplir las leyes de inmigración.
DeSipio señala que “Ambos se oponen a la migración sin autorización. Esa es la política del gobierno de los Estados Unidos. Pero ambos reconocen que van a entrar a los Estados Unidos migrantes sin autorización legal y que el gobierno federal debe hacerse responsable de ese hecho”.
(Alex Meneses Miyashita es reportero con Hispanic Link Weekly Report. Comuníquese con él por correo electrónico a: alex@hispaniclink.org)
© 2005, Hispanic Link News Service
09/04/05
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