| El Juez Samuel Alito al que Conozco Yo
Alberto Rivas
| Column No. 4152s |
HISPANIC LINK |
11/20/05 |
Column 2 |
El colegio de abogados hispanos, Hispanic National Bar Association, recibió la nominación del juez Samuel Alito al Tribunal Supremo de los Estados Unidos expresando su “profunda decepción” que Alito no fuera hispano. Dirigente del partido minoritario del Congreso, Harry Reid, hizo eco del sentimiento al abrir con un ataque contra el juez.
Si bien comparto la decepción que expresan mis pares abogados hispanos: que no se nominó a un hispano; como juez del Tribunal Supremo, Alito serviría bien a todos los estadounidenses, incluyendo a los hispanos.
Me parece extraño tener que reiterar lo siguiente, pero un abogado no puede representar ninguna raza ni color. Un juez blanco tendría que ser perfectamente capaz de decidir un caso en el cual el querellante, el acusado y todos los del jurado fueran negros, y por contrario también.
De hecho la profesión de abogacía se beneficia de contar con miembros de antecedentes culturales variados, pero en última instancia, se dedican todos a la misma tarea, y la pigmentación de su piel tiene muy poca importancia.
Un buen juez de cualquier raza o antecente cultural es un intérprete de la ley, nada más, y se empeña en garantizar un proceso judicial que sea justo para el querellante y para el acusado por igual.
Existen unos detalles del historial del juez Alito que me llevan a creer que a muchos hispanos les alegraría tener su participación en el tribunal. El padre de Alito fue inmigrante y el juez parece tener sensibilidad por lo que concierne a los inmigrantes.
Como Fiscal General del Distrito de Nueva Jersey, Alito aumentó el número de fiscales asistentes hispanos en aquel despacho. Como grupo, los hispanos no habían sido adecuadamente representados en la fiscalía. El rectificó lo que había sido una omisión muy obvia.
En un caso del tribunal de apelaciones del Tercer Distrito, su fallo ayudó a una mujer de Irán que buscaba asilo. No se veía en condición de referirse a algunas de las leyes represivas de su país para argumentar el caso que debía quedarse en los Estados Unidos, pero el juez Alito clarificó que el gobierno estaba en capacidad de tomar en cuenta tal limitación.
Muchos hispanos de los Estados Unidos son personas de fe, y las personas de todas las fes pueden contar con el juez Alito, quien, casualmente, practica la religión católica. De manera consistente el juez ha fallado a favor de la libre expresión de la fe religiosa. Falló en contra de un distrito escolar que quería limitar lo que expresaban los cristianos, y denegó el intento de la ACLU (unión americana de libertades civiles) de quitar de una propiedad municipal en Newark, Nueva Jersey, un adorno que representaba la navidad, hanuka y kwanza.
Si bien muchos han debatido y han querido predecir la posición del juez Alito sobre la cuestión de aborto, a mí me consuela el hecho que como juez ha delimitado sus decisiones judiciales y fallos a la consideración de los hechos que se presentan. Nunca se ha sobrepasado de los límites de los hechos para opinar sobre el tema bajo consideración, al tener delante tal oportunidad. Tiene respeto por el papel que juega el tribunal en nuestro sistema de gobierno.
Su historial de decisiones es un reflejo de un gran respeto por que la legislatura opte por diferentes posiciones de política, en el caso de Planned Parenthood of Central New Jersey versus Farmer, pero donde es apropiado, impondrá límites sobre el alcance de sus acciones cuando exceden los límites de la constitución, como en el mencionado caso.
Por último, si bien se ha progresado mucho, en el peor momento se manifiesta el prejuicio. El prejuicio puede llevar a procesos legales y sentencias injustos. El juez Alito se ha mostrado muy dispuesto a ayudar a que se trate a las personas con mayor justicia. Una vez obligó a un distrito escolar a transferir de escuela a un estudiante homosexual que sufría de abusos por parte de otros estudiantes. También permitió a un africano american encarcelado a argumentar que había sido tratado injustamente por miembros del jurado, quienes con frecuencia hacían comentarios racistas.
Se habla del ideal de la imparcialidad de nuestro sistema de justicia. La ley no tendría que favorecer a ninguna persona sobre otra. Si hubiera algún hilo que conecta los fallos y las decisiones del juez Alito, es que la ley debe respetar a todas las personas.
Alito de ninguna manera es un juez activista. Cree en interpretar la ley y no en legislar desde su posición. Pero dentro de este principio, tiene un historial notable de decisiones que tratan a las personas mejor que si sólo estuvieran pasando por la maquinaria de un sistema legal. Al darle nuestro apoyo, apoyamos los ideales más exaltados de esta nación: la libertad y la justicia para todos.
(El señor Rivas es socio de la firma de abogados Lite DePalma Greenberg y Rivas en Newark, Nueva Jersey. Conoce al juez Alito desde que sirvieron juntos en la Fiscalía de Nueva Jersey hace más de 20 años. Comuníquese con él por correo electrónico a: arivas@ldgrlaw.com)
© 2005, Hispanic Link News Service
11/20/05
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