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Se Unen los Jornaleros
Para Enfrentar Oposicion Creciente
Rubén
Alberto Carrete [Photo]
| Column No. 4186 |
HISPANIC LINK |
2/5/06 |
Column 1 |
El movimiento jornalero en los Estados
Unidos se ha vuelto un fenómeno que abarca a
muchos más de 100,000 miembros que compiten a
diario por trabajo en las esquinas, desde California
asoleada hasta Nueva Inglaterra friolenta.
Nutrido de inmigrantes se
calcula que tres cuartas partes no tienen documentos
y un sesenta por ciento viene de México
el movimiento ha captado la atención nacional,
además de la de políticos locales, departamentos
de policía, afanosos de mejoras a la vivienda,
y de las fundaciones Ford y Rockefeller, que ayudaron
a financiar un proyecto a nivel nacional de estudio
del movimiento.
Hasta los del Minuteman Project han
reorientado sus actividades de protesta de la frontera
con México hacia los lugares de reunión
urbanos de los jornaleros.
Pablo Alvarado, coordinador de la
Red Nacional de Jornaleros (NDLON por sus siglas en
inglés), dice que anticipa que el número
de centros de trabajo seguirá creciendo.
La creación de NDLON se inspiró
de la llegada cada verano de trabajadores de Portland,
Oregon a Los Angeles, y la vuelta de los mismos al norte
cada invierno. En el 2001 una docena de grupos de jornaleros
se unieron por primera vez en Los Angeles. La
idea era compartir experiencias e información
sobre cómo organizarse, dice Alvarado,
de 38 años. Tenía sentido que comenzáramos
a conectarnos.
Se formó oficialmente NDLON
para poner en acción tres objetivos: abogar por
los derechos civiles de los trabajadores, legalizar
a los trabajadores indocumentados y crear centros de
jornaleros.
Los trabajadores se criminalizan
si están por la calle y usan su idioma para atraer
a empleadores. Pero los gobiernos locales no hacen lo
suficiente para ofrecerles alternativas para congregarse,
explica Alvarado.
Para contrarrestar las ordenanzas
en contra de la solicitación (de empleo) que
han aparecido en 50 municipalidades por todo el país,
NDLON ha usado efectivamente a los tribunales. Ha ganado
los cinco casos a los que ha respondido, nota Alvarado,
agregando que hay un juicio pendiente en las ciudades
de Rancho Cucamonga, Glendale y Redondo Beach, California,
al igual que en Freehold, Nueva Jersey.
Un informe emitido el 23 de enero
por el Centro para el Estudio de la Pobreza Urbana,
de la Universidad de California en Los Angeles (UCLA),
ofrece la primera encuesta comprensiva de jornaleros
nunca. On the Corner: Day Labor in the United
States entrevistó a 2,660 trabajadores
de 20 estados y el Distrito de Columbia.
Miguel García, de la fundación
Ford, que colaboró con la financiación
de la encuesta, ve posibilidades de desarrollo de centros
de jornaleros en centros comunitarios. El informe, dice,
puede concientizar sobre temas de desarrollo comunitario
transnacional.
Entre los hallazgos:
- Hay unos 117,000 jornaleros en
los Estados Unidos, el 7% nacido aquí
- El 83% se vale del trabajo por
jornal como su único ingreso.
- El 74% ha trabajado de jornalero
por menos de tres años.
- El 21% es contratado en centros
de jornaleros, el 79% en lugares más informales.
- El 19% ha sido insultado por comerciantes,
el 16% por la policía.
- En los dos meses anteriores a
la encuesta, casi la mitad reportó que le habían
robado el sueldo por lo menos una vez.
En el momento de la publicación
del estudio, funcionaban sesenta y tres centros de jornaleros,
con hasta cinco empleados a tiempo completo. Por lo
general los centros cuentan con baños, agua potable,
donde sentarse, teléfonos, aulas, programas de
enlace con empleadores, y estacionamiento de autos.
Es normal que tengan registración tanto de los
empleados como de los empleadores.
El vice presidente
principal del Fondo Mexicano Americano de Defensa Legal
y Educación, John Trasviña, indica que
uno de los mayores temas que tratan actualmente
es la legislación aprobada por la Cámara
de Resprentantes el mes pasado, que requiere que los
jornaleros llenen formularios I-9 en los centros.
Estos formularios, que se usan para probar calificación
para trabajar en los Estados Unidos, se deben llenar
en el lugar de empleo. Con el nuevo proyecto de ley,
los centros de jornaleros tendrán la responsabilidad
de administrar los formularios, lo cual obligaría
a los jornaleros a buscar empleo en otra parte.
Al Garza, de Huachuca, Arizona, es
un investigador jubilado de 60 años que sirve
de director del Minuteman Project.
Garza dice que el gobierno debe dejar
de preocuparse de las grandes empresas y la corrupción
en México y comenzar a preocuparse de la clase
media trabajadora que tiene que llevar la carga de la
inmigración ilegal. Son los ciudadanos
de clase media como yo los que se están empapando,
y ya no lo vamos a soportar, asevera.
(Rubén Alberto Carrete
es reportero con Hispanic Link News Service en Washington,
D.C. Comuníquese con él por correo electrónico
a: rcarrete@stmarytx.edu)
© 2006, Hispanic Link News Service
02/05/06
FIN
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