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Propaganda de Toyota da en el
Blanco Hispano
Andy Porras [Photo]
| Column No. 4192 |
HISPANIC LINK |
2/12/06 |
Column 3 |
¡Híjole! ¡ Wow!
Ni desde que nuestro padre fundador, Thomas Jefferson,
dio al idioma español tan vigurosa recomendación
allá por los 1700s que hemos visto tanto apoyo
en pro del bilingüismo a nivel nacional.
¡Y durante el Super
Bowl, ese! De repente, de la nada, Toyota cortejeó
a los consumidores de la Raza durante el Super Bowl
XL. En los segundos breves, mas dignos de consideración,
que apareció la propaganda, han de haber escupido
su cerveza los chicanos en California y Colorado, los
mexico-americanos en Nuevo México y Texas, y
latinos desde Long Island hasta la Florida, cuando un
padre hispano le habla inglés con un acento latino
a su hijo, quien habla perfecto inglés sin asomo
de dejo al pasearse en su nuevo Camry Híbrido.
El papá orgulloso explica
cómo el nuevo vehículo híbrido
puede cambiarse entre fuerza a petróleo y fuerza
a electricidad.
El mijo, vociferante y orgulloso,
le dice a su papá, ¡Igualito a ti,
con el inglés y el español!
El padre le explica por qué
él es bilingüe, y por qué compró
el auto híbrido y le dice a su hijo, Estoy
pensando siempre en tu futuro.
Los magnates de Toyota han desarrollado
una propaganda bilingüe y bicultural, por primera
vez, y al menos que nos hayamos adormecido en el timón,
primera vez en la historia de la industria. A diferencia
de los muchachos de la cerveza que sacan propagandas
sexistas y a veces estúpidas, los vatos japoneses
se han dado con el blanco antes que todos.
Claro, enfocaron a los que ven el
Super Bowl, pero acéptalo, América, nos
guiñaron a nostros el ojo. ¿Y por qué
no? Según los peritos en la economía,
Toyota es el número uno con los hispanos, y el
Camry es el tercer auto más vendido en el mercado
hispano.
El recuento más reciente mostró
que el siete por ciento de todos los aficionados del
Super Bowl es hispano. Para La Raza, el football de
lunes por la noche llega al número dos en términos
de programas vistos durante el año. No sólo
estamos dispuestos a ver un poco de football, estamos
dispuestos a consumir los productos que nos muestran
como verdaderamente somos, típicos compradores
inteligentes.
Ahora las malas noticias. Di que
te lo dijo un tonto, pero falta poco para que empecemos
a leer cartas al editor en periódicos de toda
la nación escritas por idiotas monolingües
que probablemente considerarán esta primicia
comercial un insulto a the American way of life.
De alguna forma estos mensos convertirán por
completo esta propaganda en una carrera con ofensas
racistas, o peor, la policía de la corrección
política volverá a condenar (otra vez)
el aprendizaje de dos lenguas, por ser anti-Americana,
¡bla, bla, bla!
¿Qué nos toca hacer
ahora? Si Toyota lo pudo hacer, ¿por qué
no el resto de las corporaciones americanas? No se hagan,
ya saben la porquería de propagandas que nos
han vertido en el pasado. ¿Hace falta que te
recuerde del canino de Taco Bell o del Frito Bandito,
et cétera?
Hasta hoy me acuerdo de mis ex amigos
diciéndome que le doy mucha importancia
a esas cosas.
Para ser justo, equitativo, o lo
que sea, en la industria de la comida al paso, McDonalds
desde siempre ha enfocado al hispano. También
lo han hecho otros, como los políticos, con resultados
espantosos.
Lo que en el pasado nos hizo falta
fue la comunicación honesta y sincera. Con demasiado
frecuencia los entrajinados de Madison Avenue dan por
sentado nuestra presencia, así como también
hace el partido demócrata. Se olvidan que, aparte
de ser parientes de los pueblos originarios de este
hemisferio, somos un mercado singular, que emplea el
biculturalismo cuando vamos de compras de lujo o de
necesidad.
Por ejemplo, nos puede gustar un
disco compacto en inglés de Mariah Carey, para
pasar después a la sección latina y ponernos
bien con Luis Miguel o hasta disfrutar del bilingüismo
de Los Lobos. El otro, el monolingüe, gastará
en un solo idioma, ¡toma!. Poco a poco van entendiendo.
Vamos a mirar el panorama bicultural,
mejor y más grande. En términos de actitudes
de qué gano yo, dale un vistazo:
cuanto más bilingüe, tanto mejores oportunidades
de encontrar empleo en el suroeste. En algunos estados
como Califas, se te remunera extra por hablar dos lenguas
en el trabajo. Un buen amigo mío, artista gráfico
originalmente de Chile, cobra .25 centavos la palabra
cuando traduce (del inglés al español)
documentos importantes para agencias del condado o de
la ciudad. Así, si esta columna fuera un documento
oficial de una oficina municipal, y lo tradujera él
al español, ¡costaría $189 dólares!
Sigue por el mismo rumbo, Toyota,
y recibirás más por tu esfuerzo bilingüe.
(Andy Porras, de Sacramento, California,
es escritor independiente. Comuníquese con él
por correo electrónico a: califasap@yahoo.com)
© 2006 Hispanic Link
News Service
2/12/06
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