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La Visita de la Milicia al Capitolio
Inspiro un Cruce de Palabras Animado
José de la Isla [Photo]
| Column No. 4194 |
HISPANIC LINK |
2/19/06 |
Column 2 |
Cuando los vigilantes
del proyecto Minutemen nacional así tildados
por el presidente Bush llegaron a Washington
el 8 de febrero para demostrar a favor de sellar la
frontera entre los Estados Unidos y México, su
número no llegó ni a la mitad del de la
prensa y los opositores a la mano para recibirlos.
La protesta del grupo en el Capitolio
atrajo a unos 50 de sus seguidores, un número
similar de opositores vociferosos, unos treinta a cuarenta
periodistas, un hombre con una pancarta en alto que
decía Tancredo para Presidente, y
tres nazis, a quienes la policía del Capitolio
escoltó a la acera enfrente de las dos demostraciones
en competencia.
Los partidarios y los anti-milicia
cargaban mensajes notablemente diferentes, pero eran
igual de animados.
Dirigente nacional de los Minutemen,
James Gilchrist, de Orange County, California, inció
la interacción al llamar por una patrulla fronteriza
mucho mayor y mejor armada, diciéndoles a sus
seguidores que lo aclamaban, We want the border
sealed (queremos que se selle la frontera).
Pero primero, en un intento sin éxito
por evitar que se le grite racista, presentó
a un trío de compañeros de la milicia
un africano americano (el doctor Frank Morris
de Dallas), un latino (Raymond Herrera de Victorville,
California), y un asiático americano (Yum-Ya
Ling, quien se negó a decir de dónde era
ni confirmar la ortografía de su nombre cuando
se lo pidió en inglés de su servidor reportero,
respondiendo, I dont speak Spanish
(Yo no hablo español).
Cuando habló Gilchrist, los
que protestaban coreaban: Racist, sexist, anti-gay
Minuteman, Minuteman, go away (Racista,
sexista, anti-gay Minuteman, Minuteman lárgate).
Aquella mañana friolenta,
Tom Tancredo (republicano por Colorado), una gran influencia
sobre la aprobación en la Cámara del proyecto
de ley punitivo de inmigración en diciembre,
se dirigió brevemente a los feligreses de los
Minutemen, llamándoles héroes estadounidenses.
Para el próximo mes, se anticipa
que el Senado entre de lleno en la legislación
referente a la inmigración, incluyendo un proyecto
de ley que presentó Ted Kennedy (demócrata
por Massachusetts) y John McCain (republicano por Arizona)
que contiene una provisión para trabajadores
temporales. Los defensores de los derechos hispanos
presionan aun por alguna forma de amnistía que
permitiría que los inmigrantes indocumentados
tuvieran una posibilidad futura de legalizar su estadía.
Entre los opositores de la milicia
estaban Jorge Cisneros del Distrito Federal Ciudad de
México, y Carlos Zapata de Corpus Christi, Texas,
quienes llevaban el lema de la Liga de Ciudadanos Latino
Americanos Unidos.
Dijeron que protestaban a los
racistas que están en contra de los mexicanos.
Kim Felher alzaba un pancarta que declaraba, Yo
soy hija de inmigrantes yo soy ciudadana del
mundo. Detrás de ella había un coro
que cantaba, Son hermanos, son hermanas, los inmigrantes
están bienvenidos aquí.
Gilchrist, quien ganó el 25
por ciento del voto en una elección especial
en Orange County para ocupar un escaño congresional
en noviembre, le dijo después a Hispanic Link
News Service que no buscaba nueva legislación
del Congreso, sino cumplimiento de la ley actual.
Mientras seamos una sociedad
sin leyes, no habrá cumplimiento de las leyes
de inmigración. Si el presidente de verdad quisiera,
podría sellar mañana misma la frontera,
indicó.
Otro dirigente de la milicia, Robert
Vásquez, comisionado de Canyon County, Idaho,
quien tiene la intención de lanzarse al Congreso,
le dijo a Hispanic Link que está presionando
al Congreso actual a reembolsar enteramente a las comunidades
locales por todos los costos públicos asociados
con la inmigración ilegal, incluyendo la educación.
Prometió presentar el mes que viene a la Asociación
Nacional de Condados una resolución para que
ese grupo registre públicamente una política
anti-inmigrante ilegal.
Para que nadie subestime su compromiso,
Vásquez dice que piensa utilizar las provisiones
de la ley de 1970 contra las organizaciones corruptas,
influenciadas por estafadores (RICO por sus siglas en
inglés) para prohibir que las empresas contraten
a inmigrantes sin documentos de residencia en los Estados
Unidos.
(José de la Isla es editor
interino de Hispanic Link Weekly Report. Comuníquese
con él por correo electrónico a: editor@hispaniclink.org)
© 2006 Hispanic Link News Service
2/19/06
FIN
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